SI, YA ES HORA... 

¡TE MERECES UN CAMBIO DE AIRES!


Se por lo que estás pasando,  yo también he pasado por momentos de crisis vital, momentos en donde sentía que aquello que estaba haciendo quizá estaba bien, pero se me quedaba corto, intuía que había algo más en mi vida, algo mejor. 

Sin embargo, el miedo se apoderaba de mí y me impedía avanzar, hacer cambios. A mi lado habían muchas voces que me decían “pero si estás bien ahí”, “mejor pájaro en mano que ciento volando”, “ es que eres una inconformista, nunca se puede tener todo”, “es difícil encontrar algo estable en tu sector”, “Y si lo dejas todo, después ya no lo podrás recuperar” “y si te equivocas… lo perderás todo”.

Horror!!! ¿Te suenan estas frases? Pues yo las he tenido allí al lado de mi oreja en muchas ocasiones y me han paralizado, ¿cómo no? Muchas veces provenían de personas cercanas, personas que me apreciaban y que querían lo mejor para mí, sin embargo, quedarme en el mismo sitio y aguantar, sentirme descontenta y llegar hasta enfermarme ¿era realmente lo mejor para mí?

Ahí estaba la clave del asunto, sólo hasta que supe realmente QUÉ era lo que YO quería, QUÉ era aquello que ME hacía bien, CUÁLES eran MIS valores y QUÉ era aquello que no estaba dispuesta a negociar, entonces tuve el valor suficiente para hacer cambios.

Y es que lastimosamente vivimos en una sociedad en donde se prefiere la estabilidad y la seguridad, a la libertad. En donde se nos anima a conservar lo que tenemos y no a buscar aquello que soñamos y este ambiente conservador no nos facilita hacer cambios, ni siquiera a dar pequeños pasos para acercarnos a lo que deseamos.  

¿Te sientes identificada/o con lo que te estoy contando? Si es así has llegado al lugar indicado.


Te invito a pasar por un proceso de conexión contigo misma/o, con tus sueños y deseos más profundos para que tengas la claridad y la fortaleza necesarias para tomar decisiones y que puedas por fin realizar cambios verdaderos en tu vida.


Estoy convencida de que sólo cuando logramos contactar con nuestra voz interior, con nuestra esencia o cómo yo le llamo nuestra “Brújula interna” entonces todo cambia, nos damos cuenta de que escuchar primero y dar más valor a las voces de los otros, para agradar, para sentirnos parte del grupo, por miedo al qué dirán o a hacer daño, al final nos pasa factura, acabamos sintiéndonos en una jaula de oro, cómodos pero atrapados, seguros pero insatisfechos.


¿EMPEZAMOS?